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20/10/2012

LA ANGUSTIA.-conceptos.


La angustia

La angustia es el sentimiento que experimentamos cuando sin motivo nos preocupamos en exceso por la posibilidad de que en el futuro nos ocurra algo temido sobre lo que no tenemos control y que, en caso de que sucediera consideraríamos "terrible" o haría que nos consideráramos personas totalmente inútiles. También se puede definir la angustia como un sentimiento de amenaza cuya causa es por el momento desconocida pero que puede aparecer en el momento en que menos lo esperamos y revelar a todos sin excepción que somos unos incompetentes o personas totalmente ridículas.

La angustia es un círculo vicioso. Una vez que se ha experimentado la angustia "sin razón alguna", aparece una actitud angustiada ante la perspectiva de sentir angustia. Aparecen pensamientos del tipo de "sería horrible si empezara a sentirme angustiado". Pensar de ese modo nos provoca la angustia. Inmediatamente, notamos la angustia y pensamos algo así como "es terrible, me estoy angustiando". Esto lleva a incrementar la angustia, que a su vez nos hace pensar cosas tales como "Estoy perdiendo el control. ¿Y si me desmayo (o me coge un ataque de pánico, o cometo una locura, o me da un ataque al corazón)? Sería terrible." La angustia crece por momentos y nos conduce a pensamientos cada vez más angustiantes. El proceso se desarrolla con gran rapidez y de lo único que somos conscientes es de un progresivo sentimiento de pánico. La característica principal de la ansiedad es que, poco a poco, se generaliza y cada vez hay más cosas que producen ansiedad.

Síntomas

Según el Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales, una crisis de angustia (panic attack) es definida como la aparición temporal y aislada de miedo o malestar intensos, acompañada de cuatro (o más) de los siguientes síntomas, que se inician bruscamente y alcanzan su máxima expresión en los primeros 10 min:

  • 1. Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardiaca
  • 2. Sudoración
  • 3. Temblores o sacudidas
  • 4. Sensación de ahogo o falta de aliento
  • 5. Sensación de atragantarse
  • 6. Opresión o malestar torácico
  • 7. Náuseas o molestias abdominales
  • 8. Inestabilidad, mareo o desmayo
  • 9. desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (estar separado de uno mismo)
  • 10. Miedo a perder el control o volverse loco
  • 11. Miedo a morir
  • 12. Parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo)
  • 13. Escalofríos o sofocaciones

Características

En cuanto al trastorno de angustia, el manual señala que "La característica esencial del trastorno de angustia es la presencia de crisis de angustia recidivantes e inesperadas, seguidas de la aparición, durante un período como mínimo de 1 mes, de preocupaciones persistentes por la posibilidad de padecer nuevas crisis de angustia y por sus posibles implicaciones o consecuencias, o bien de un cambio comportamental significativo relacionado con estas crisis (Criterio A)". Hay que distinguirlas de los efectos que producen algunas substancias como la cafeína o enfermedades médicas como el hipertiroidismo.

La angustia es un veneno psicológico que puede causar mucho daño, sin embargo, con la ayuda de un profesional es posible aprender a controlar los síntomas de la restricción mental y corporal de la reacción de angustia, e incluso eliminar las fuentes que originan temor y tensión nerviosa dañina en la vida. Escuelas como la cognitivo conductual ofrecen buenos resultados.


Como técnica para reducir la sensación de angustia en casa hemos de controlar la respiración. Durante una crisis de angustia se da una hiperrespiración, rápida y profunda, que no hace más que agravar los síntomas. Conscientemente podemos modular esto: respirando lentamente con la mano en el abdomen y comprobando que este se hincha cada vez que anhelamos, de forma que nos aseguramos que el aire llega a la parte baja de los pulmones.

 Qué es la angustia

Definición de angustia

La angustia es un estado emocional penoso y de sufrimiento psíquico donde el sujeto responde ante un miedo desconocido. Además del dolor psíquico presenta cambios en el organismo como la sudoración, la taquicardia, temblores y falta de aire. Hay tipos de angustia y grados que llegan a la enfermedad psicológica, para lo cual se utilizan terapias como la psicoanalítica y los tratamientos farmacológicos, entre otros.


La angustia es un sentimiento o estado emocional que se caracteriza por la pena y funciona como respuesta hacia un peligro desconocido. Esta angustia se acompaña en general de un malestar psicológico y cambios biológicos como:

·              taquicardia,

·              sudoración,

·              temblores,

·              sensación de falta de aire.

La angustia es un sentimiento diferente al del miedo ya que éste último está referido a un objeto en particular, mientras que en la angustia se teme a algo desconocido.

Las personas desarrollamos mecanismos de defensa que nos protegen de la
angustia, pero que no siempre son eficaces. Al fracasar estos mecanismos defensivos aflora la angustia.

Los niveles de angustia pueden ser varios, desde los menores hasta los más elevados montos de angustia, que terminan acompañando alguna enfermedad psicológica si se mantiene en el tiempo.

Los
ataques de pánico son un ejemplo donde puede verse un elevado monto de angustia en un sujeto causado por un objeto desconocido. En estos casos, las personas comienzan a sentir un malestar físico con aceleramiento cardíaco, sudoración y hasta posibles desmayos.

Las causas de la angustia pueden ser diversas y van a depender de la particularidad de cada persona. Sin embargo, se la vincula a:

·              la conformación psíquica de la persona a lo largo de su desarrollo evolutivo

·              momentos desencadenantes e importantes de la vida del sujeto.

La forma en que se desarrolló en su familia (junto a su conformación biológica) y luego en la sociedad, va a determinar una estructura psíquica que luego va a tender a comportarse de una manera. Esta conformación de la personalidad del sujeto habilitará una subjetividad que puede o no dar lugar al surgimiento de la angustia. Esto tiene relación directa con la fortaleza de sus mecanismos defensivos y que estos permitan defender al sujeto de la angustia.

Es por ello que para realizar un tratamiento para la angustia se aborda una terapia de tipo psicoanalítica que intentará conocer con el sujeto, las condiciones de producción de la angustia. Además, pueden implementarse terapias farmacológicas que acompañen otros abordajes terapéuticos y calmen el sufrimiento psíquico del sujeto de ser necesario. Existen también
guías de autoayuda para calmar la angustia.

 Síntomas del trastorno por angustia

Síntomas de la crisis de angustia

Los síntomas que aparecen en el trastorno por angustia son varios y aquí verás los más importantes de esta enfermedad psicológica, que va invadiendo todos los aspectos de la vida del sujeto, tornando la misma, cada vez más difícil de ser transitada.


Los síntomas o signos del trastorno por angustia son varios y afectan la vida del sujeto, al punto de impedirle un desarrollo normal de la misma.

Aquí enumeramos una serie de síntomas del trastorno por angustia:

·              Sentimientos de angustia, tristeza y pena intensa

·              Sentimientos de culpa

·              Ideas de autoeliminación

·              Pérdida de placer por los gustos de la vida

·              Falta de ganas para tareas cotidianas

·              Falta de motivación para:

·           El empleo

·           La vida familiar

·           Las relaciones sociales

·           La vida sexual

·              Descenso de la actividad intelectual

·              Ansiedad

·              Trastornos del humor, inestabilidad emocional, impulsividad.

·              Pueden producirse trastornos asociados en la alimentación y la sexualidad

Cuando la angustia acapara todos los aspectos de la vida del sujeto, se convierte en trastorno. Estos síntomas del trastorno por angustia comienzan siendo conductas específicas, que al mantenerse en el tiempo, al menos 3 a 6 meses, afectan la vida del sujeto en todos sus aspectos.

·              En la vida laboral, puede llegar a perder el empleo por una baja en su rendimiento.

·              En la vida familiar, puede perturbar su relación con su pareja e hijos.

·              En sus relaciones sociales, puede quedar aislado y perder sus amistades y vínculos.

Es fundamental un tratamiento terapéutico profundo urgente, al percibir síntomas de este tipo y sobre todo, un apoyo familiar que asuma el compromiso de ayudar al sujeto en su recuperación, mediante un proceso psicoterapéutico y médico.

De no tratarse a tiempo el trastorno por angustia, puede actuar como base para el ulterior desarrollo de otros trastornos asociados como:

·              fobias,

·              trastornos de pánico,

·              depresión,

·              trastornos alimentarios,

·              trastornos en la sexualidad, etc.

 

Tratamientos para la angustia

Tratamiento contra la angustia y ansiedad

El tratamiento para la angustia puede abordarse de diferentes formas dentro de una estrategia terapéutica. Aquí veremos los principales tratamientos y formas de intervención para resolver el problema de la angustia y la ansiedad, que a menudo la acompaña.


Los mejores tratamientos para la angustia son aquellos que integran diferentes disciplinas, que ajustan sus métodos de intervención, en función de la particularidad de cada sujeto.

En los abordajes multidisciplinarios para el tratamiento de la angustia se tiene por un lado:

·              Un equipo médico que realiza un diagnóstico.

·              Este diagnóstico se basa en explorar los diferentes aspectos vitales del individuo, a fin de determinar hasta qué punto se encuentra alterado el sujeto.

·              Además va a ser importante el tratamiento farmacológico en el caso de ser necesario, para por ejemplo, calmar la ansiedad o la depresión, que presente la persona con una sintomatología de base con angustia.

Integrando el equipo multidisciplinario para abordar la angustia de un sujeto, van a estar los psicólogos quienes con su mirada van a aportar también al diagnóstico y la construcción de una estrategia terapéutica en conjunto.

Lo ideal que se da en pocos casos es que hubiera este tipo de equipos interdisciplinarios para los tratamientos de la angustia con:

·              médicos,

·              psicólogos,

·              asistentes sociales, etc.

Sin embargo, aún en la mayoría de dispositivos clínicos no se aborda de esta manera, sino que hay una hegemonía médica que integra en algunos casos al psicólogo, pero como parte del dispositivo médico de intervención.

Ante esta realidad de las instituciones públicas y privadas, existen algunos casos en los que las personas pueden acceder a tratamientos para la angustia, donde no solamente van a encontrarse con terapeutas tradicionales como psicólogos, sino que además, verán integrados los tratamientos y abordajes, con terapias alternativas.

Dentro del espectro psicológico tenemos tratamientos para la angustia que apuntan a:

·              Un reaprendizaje de conductas (abordaje cognitivo comportamental)

·              Un abordaje familiar (terapias sistémicas o desde la psicología social)

·              Terapias psicoanalíticas (a grandes rasgos, abordaje histórico del sujeto y de la conformación subjetiva de su angustia)

·              Bioenergéticos (integran técnicas corporales, ejercicios de respiración y otros que junto a la técnica de la entrevista y el grupo abordan la problemática).

·              Psicodramáticas (integran técnicas expresivas representacionales con base psicoanalítica)

·              Técnicas de expresión plástica (integran mediadores plásticos para el tratamiento, por ejemplo, pintura, collage, barro, etc.)

Sin duda, para un tratamiento del trastorno por angustia, lo más recomendable es un enfoque integral que se ajuste a la particularidad del sujeto. Esto, tanto para un enfoque médico como psicológico que integre varios especialistas, dentro de la amplia gama de abordajes posibles.

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